1937 Pozuelo de Alarcón.

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Fragmento de antiguo mapa topográfico Fragment of old topographic map..

Los marxistas intentaron oponerse a esta profunda operación, que revela una especial concepción para confiar en los que la han desarrollado en sus futuros planes. Como en días anteriores, los batallones rojos han sido materialmente triturados. Nuestros carros de asalto irrumpieron en las líneas rojas, atacándola por la espalda, y cuando los milicianos comunistas quisieron darse cuenta de la sorpresa, se encontraron materialmente topados. Las ametralladoras De nuestros orugas y nuestros antitanques disparaban a mansalva, a blanco seguro. Pueden calcularse en más de un millar las bajas que hoy han vuelto a tener los marxistas. La Artillería y la Aviación también trabajaron con eficacia, y los hombres de Asencio y Buruaga, protegidos por los de Barrón y García Escámez, acreditaron una vez más que no hay obstáculos para su valor.

Esta tarde, a las seis, se habían terminado las operaciones, y personalmente, en Aravaca, felicité al coronel Buruaga, que estaba satisfechísimo de la operación, y que me dijo que entrarán en Madrid cuando el Mando decida que se entre.

Las bajas enemigas son incalculables. El tiroteo cesó por la tarde cuando el último miliciano quedó muerto o prisionero. En nuestro poder quedaron también dos tanques enemigos. Los prisioneros, con alguno de los cuales estuve hablando y entre ellos un individuo de Orihuela, conocido por el mote de El Serrucho, domiciliado en Bigastro ( Alacant ), me dice que estaba todavía alocado por la mortandad terrible que se les ha hecho.

En Aravaca vi un letrero en pintura roja, que decía: Columna Perea. (1) U H P Terror de los moros. Estaba escrito sobre la puerta de la casa en la cual se cobijaba el Estado Mayor ( de alguna manera hay que llamarlo ) del batallón de Martínez Barrio.

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Batallón Martínez Barrio antes de entrar en combate. Martínez Barrio Battalion before going into combat.

Esa expansión puramente literaria debió concebirse con el solo fin de excusar el miedo. Más allá de esta casa, también en grandes letras rojas, se destaca un «No pasarán» que ya queda en retaguardia. Cuando esta mañana lo haya visto el general Mola, que en la bifurcación de Pozuelo a Aravaca se cruzó con nuestro coche y al que con orgullo saludé, habrá pensado en la ingenuidad de esos pobres hombres, que ya se van conformando con el modesto oficio de pintores.

Nota 1) Los milicianos de la Columna Perea se auto denominarían “Legionarios de la muerte” y adoptarían como emblema una calavera y dos femurs cruzados.

https://www.rutasconhistoria.es/articulos/juan-perea-capulino

Versión en ingles automática. Automatic English version.

Marxists tried to oppose this profound operation, which reveals a special conception to trust those who have developed it in their future plans. As in previous days, the red battalions have been materially crushed. Our assault cars broke into the red lines, attacking her from behind, and when the communist militiamen wanted to realize their surprise, they found themselves materially bumped. The machine guns of our tracks and our antitank fired at close range, at a safe target. The casualties that Marxists have suffered again today can be calculated at more than a thousand. The Artillery and Aviation also worked effectively, and the men of Asencio and Buruaga, protected by those of Barrón and García Escámez, once again proved that there are no obstacles to their valor.

This afternoon, at six o’clock, the operations had been completed, and personally, in Aravaca, I congratulated Colonel Buruaga, who was very satisfied with the operation, and who told me that they will enter Madrid when the Command decides to enter.

The enemy casualties are incalculable. The shooting stopped in the afternoon when the last militiaman was left dead or prisoner. Two enemy tanks also remained in our possession. The prisoners, with some of whom I was speaking and among them an individual from Orihuela, known by the nickname of El Serrucho, domiciled in Bigastro, told me that he was still mad because of the terrible death that has been done to them.

In Aravaca I saw a sign in red paint that read: Columna Perea. (1) U H P Terror of the Moors. It was written on the door of the house in which the General Staff (in some way it must be called) of the Martínez Barrio battalion sheltered.

This purely literary expansion must have been conceived for the sole purpose of excusing fear. Beyond this house, also in large red letters, a «No pasarán» stands out, which is already in the rear. When General Mola saw him this morning, who crossed our car at the Pozuelo-Aravaca fork and whom I saluted with pride, he will have thought of the ingenuity of those poor men, who are already conforming to the modest profession of painters.

Note 1) The militiamen of the Perea Column would call themselves «Legionaries of death» and would adopt as their emblem a skull and two crossed femurs. https://www.rutasconhistoria.es/articulos/juan-perea-capulino